Miradas de Febrero. Reflexión del C.B. Perfumerías Avenida.

El Ritmo de las Mariposas

La primera palabra que se vino a la cabeza de todo el equipo al ver esta imagen no fue otra que “¡Salta!”. No podíamos elegir, como equipo de baloncesto, otra imagen más relacionada con nuestro mundo, pues nos pasamos dando “saltos” toda nuestra vida deportiva, a diario. Los ha habido grandes y más pequeños, ha habido “saltos atrás” que, muchas veces, han supuesto a la larga un impulso hacia adelante, saltos con caída y saltos perfectos, pero millones de saltos, desde el primero hasta hoy.

Para muchas de nosotras esos primeros saltos también se dieron en esa época de niñas. Algunas tardamos más en darnos cuenta que “saltar” a por balones iba a ser nuestro oficio pero también nuestra pasión, pero todas, en mayor o menor medida, ya empezábamos a dar saltos detrás de un balón cuando éramos pequeñas.

Además de lo físico y evidente de la imagen, trasluce algo más de ella, es la valentía, es ese primer salto hacia lo “desconocido”, por adrenalina o por curiosidad. Un salto que ahora puede parecer pequeño pero que, en situaciones como la que se ve en la imagen, es todo un logro, supone atreverse. Nosotras, a lo largo de nuestra carrera, todas sin excepción, hemos tenido que dar ese salto, ese paso para arriesgarnos. Muchas veces nos habremos equivocado pero desde el primer salto hacia lo desconocido, todo nos ha traído hasta el momento actual. La niña en la imagen da ese salto, se atreve, como  nos hemos atrevido en muchos de nuestros casos en nuestra vida deportiva, como nos hemos atrevido a pelear para conseguir dedicarnos a lo que nos gusta. Sea de pequeñas o de mayores,  por diversión o por necesidad, siempre hay que dar ese “salto” y atreverse.

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